No Products in the Cart
Si has elegido una proteína 100% vegetal con ingredientes limpios y sin saborizantes artificiales, ¡felicidades! Estás optando por una opción saludable y natural. Pero, ¿cuál es la mejor manera de consumirla?
Aquí te damos algunas ideas según tu objetivo.
Después del entrenamiento: Ayuda a la recuperación muscular y al crecimiento de masa magra.
En el desayuno o merienda: Aporta saciedad y energía sostenida durante el día.
Antes de dormir: Si necesitas un extra de proteína en tu dieta diaria.
Batido rápido: Mezcla una medida de proteína con 250 ml de agua, leche vegetal o jugo.
Smoothie nutritivo: Agrega frutas, avena, semillas o mantequilla de maní para un extra de nutrientes.
Avena o yogur: Espolvorea sobre tu desayuno para aumentar su valor proteico.
Recetas saludables: Incorpórala en panqueques, muffins o barras energéticas caseras.
Ingredientes limpios y naturales, sin saborizantes artificiales.
Fácil digestión, ideal para personas intolerantes a la lactosa o sensibles a la whey.
Apto para veganos, con perfil de aminoácidos completo para una nutrición equilibrada.
Acompáñala con una fuente de vitamina C si contiene hierro vegetal.
Mantén una hidratación adecuada para ayudar en la digestión.
No excedas la cantidad recomendada en el envase.
Incorporar tu proteína vegetal en el día a día es fácil y versátil. Experimenta con distintas preparaciones y encuentra la que mejor se adapte a ti. ¡Tu cuerpo y tu salud te lo agradecerán
Daria, Body and Planet